Las misteriosas cuevas de Rapa Nui

Las cuevas que existen en Isla de Pascua, eran en la antigüedad las casas donde los pascuenses habitaban. Es por eso y que tal como se debe hacer con todos los lugares que si visitan en la isla, que se deben tratar con mucho respeto.

Algunas de las cuevas más conocidas y las cuales no puede dejar de visitar (en el caso de poder ingresar) si es que visita la ínsula, son las siguientes:

Ana o Tai: Se ubica frente al mar, su utilización ha sido continua desde tiempo ancestrales. Al igual que la mayoría de los grupos prehistóricos, los habitantes de la isla utilizaban las cuevas y aleros como viviendas, es por eso que aún se pueden observar en la parte exterior de éstas los “Umu Pae” (o cocinas ancestrales) construidos con cinco o seis piedras labradas, consideradas evidencias indudables de uso ancestral.

Ana Kai Tangata: Esta cueva se destaca porque fue utilizada en momentos de conflictos sociales y por tanto de escasez de alimentos, como guarida diurna y hogar de personas que practicaban la antropofagia. Ellos llevaban a sus presas a esta cueva para su posterior ingesta.

Sin lugar a dudas, el techo de esta cueva es donde más se pueden apreciar petroglifos. Estos restos de pinturas evidencian el uso posterior, durante la época tardía de creencias en el Dios Make Make y en el ritual del Tangata Manu (hombre pájaro). Existe información etnográfica que indica que en el año 1932 las pinturas rupestres estaban en perfectas condiciones, pero posteriormente debido a las filtraciones de aguas subterráneas, gran parte del techo se ha desprendido, por tanto hoy en día las pinturas son cada vez más escasas.

Ana Te Pahu: En este sitio se puede encontrar dos cavernas. La primera es una de las que se utilizó hasta hace menos tiempo como una fuente de agua natural. Sus rocas filtran el agua de lluvia y su acumulación forma una piscina dentro de la cueva en periodos de lluvia intensa. La segunda es una larga caverna dentro de la cual se albergaron muchas generaciones en tiempos prehistóricos.

Como evidencia de este uso se encontraron vestigios arqueológicos como “Umu Pae” (cocina para curanto) y petroglifos, los que hoy en día ya desaparecieron. Frente a su entrada, por causa de la humedad en las paredes rocosas, crece exuberante manto de vegetación, donde se pueden encontrar árboles de plátanos, paltos, mahute, taro, entre otros.

Ana Havea: Esta gruta está ubicada a un costado de la caleta de Hotu Iti, cercana al sector del Ahu Tongariki. Es espaciosa y era utilizada como vivienda por los antiguos pascuenses. En su interior se coloca pasto de heriki para cubrir el piso. Es una de las cuevas más grandes de la isla utilizada de manera habitacional y es mencionada desde las más remotas épocas, en las tradiciones y leyendas.

Ana o Keke y Ana Hue Neru: La llamada cueva de las dos vírgenes están ubicadas en el acantilado del Poike, en el extremo este de la isla. Son dos cuevas que tienen estrecha relación con la ceremonia del Tangata Manu. La mujer elegida para el Ariki Matato`a, debía purificar durante seis meses, su encierro provocaba la blancura de su piel ya que no recibía los rayos del sol. Las jóvenes que permanecían en esas cueas se llamaban “Neru” (que significa vírgenes). Hue Neru significa reunión o concentración de niñas vírgenes. Una de estas cuevas se encuentra a uno mil metros al este del cerro Maunga Parehe (cerro despedazado). Estas cuevas tienen el nombre de Ana o Keke y se encuentran a sólo 20 metros bajo el borde del acantilado.

Ana Kena: Se encuentra ubicada aproximadamente en la mitad de un cerro, frente a la playa de Hanga Rau, actualmente llamada Anakena. Esta cueva tiene un directo vínculo con la llegada de los primeros colonizadores, encabezados por el rey Hotu Matu`a. Éste envió a siete exploradores a reconocer la isla; uno de ellos se enfermó y lo dejaron en esta cueva, acompañado de un Pipihoreko (estructura ancestral de piedra utilizada para delimitar terrenos que poseían poder, conocido como “mana”) el que respondía a sus lamentos.

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