Breve historia de Coquimbo

Desde que fue descubierta por los indígenas moluches, que se distribuyeron por un territorio que se extiende desde Copiapó a Chiloé, Coquimbo fue ocupada como caleta debido a la quietud de sus aguas. De hecho, su nombre en lengua indígena significa ‘lugar de aguas tranquilas’, y muchos de los grandes colonizadores, como Pedro de Valdivia y Juan Bohón (fundador de La Serena), habían observado este lugar como ideal para la construcción de un puerto.

A comienzos del siglo XIX, Coquimbo era sólo un rancherío de pescadores. A partir del establecimiento de fundiciones de cobre y de la llegada del ferrocarril, que puso en contacto a las minas con el mar, la ciudad comenzó a tener un mayor auge. Grupos familiares provenientes del Reino Unido, Alemania, Francia y Estados Unidos llegan a instalarse a la bahía y, a diferencia de las ciudades de tradición hispana, con los trazados urbanos en cuadrícula, estas colectividades extranjeras intervienen la trama del cerro construyendo un atractivo centro con vínculos al mar.

Así van naciendo las primeras terrazas de Coquimbo, se van generando las conexiones de una zona plana a otra de altura y surgen las primeras pinceladas de una arquitectura homogénea y de equilibrada relación con la naturaleza y el paisaje. La propia comunidad de inmigrantes va introduciendo su estilo y diseño en esta arquitectura portuaria que contribuye a consolidar esta expansión que se desarrolla paralelamente a la vida social y comercial. El 28 de septiembre de 1864, bajo la administración de José Joaquín Pérez, fue creado el departamento de Coquimbo, cuyo primer gobernador fue Francisco Antonio Varela. Durante el gobierno de Aníbal Pinto se le otorgó la categoría de ciudad.

Barrio Inglés Actual

Los colores pasteles de murallas y balcones que se asoman al puerto de Coquimbo en el Barrio Inglés, son parte de la remodelación que transformó a este sector por tantos años abandonado. Con el fin de preservar el patrimonio cultural de la comuna, el municipio lo definió como Zona de Conservación Histórica, que reconoce una época, un modo, un lenguaje común, un sector ligado al puerto y cuya influencia es notoria en la arquitectura portuaria de la ciudad. Destaca el Mural del Barrio Inglés, de 40 metros de largo, realizado por el pintor Luis López y que muestra la génesis de Coquimbo, desde la llegada de sus primeros habitantes hasta la tradicional pampilla de nuestros días.

25381 veces
¿Te gustó el articulo? Compártelo
Share on FacebookTweet about this on TwitterGoogle+Email to someone